Con la ayuda de Boppa estubimos trabajando en el trascender la primera entrega del proyecto de la plaza de las Glorias para convertirlo en una propuesta más inmediata, más viable, más tangible. Así, se llegó a una propuesta efímera que consistía en al menos por dos días, reactivar ese espacio muerto del que hablé en mi antigua publicación frente al proyecto de les glories.
Vamos a sembrar el anillo de las glorias, aprovechamos los carros, que en el momento son un contra a nuestra propuesta y los convertimos a nuestro favor en pinceles que siembren el pasto, después las personas suben y siembran las flores, y será tan grande que el proyecto podrá auto-comunicarse. Es la mejor forma de que, al menos por un fin de semana, los barceloneses tengan la oportunidad de experimentar lo bien que se ve Barcelona desde lo alto, y, de enviar un mensaje, para aquellos que piensan sólo en cifras, de que la demolición no es la única opción.






No hay comentarios:
Publicar un comentario