Como proyecto para el rediseño de la plaza de las Glorias se tomó como principal característica el hecho de que constituye un punto estratégico en Barcelona pues desde allí se pueden observar alrededor los grandes hitos que representan Barcelona, más sin embargo, la estética del lugar responde a lógicas que ni por error estarían relacionadas a esa Barcelona que tanta magia transmite.
Se planteó trabajar bajo el concepto de desaceleración, es decir, de hacer de este punto un espacio donde la gente quiera quedarse, que a diferencia de lo que es actualmente, fuera habitable. Para ello, se propuso una peatonalización de lo que actualmente es un puente vehicular que resulta inútil si se tiene en cuenta que debajo del mismo está un "round point" que conecta las cuatro vías, la recuperación de la plaza como centro de encuentro mediante la construcción de un escenario público y un mercadillo y la conección de los cuatro puntos actualmente divididos por las cuatro vías, mediante la generación de paseos temáticos a diferentes alturas que inciten a generar nuevos recorridos peatonales jugando con los colores de la arborización y su contraste con el entorno arquitectónico.
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sábado, 30 de junio de 2012
miércoles, 27 de junio de 2012
Articular a la escala de Barcelona - Beth Galí y la plaza de las glorias.
Después de una semana en Barcelona, de derivar por sus calles, de perder la atención en cualquier otro estímulo del entorno, tras ver ante mi sus grandes obras especialmente arquitectónicas, de leer rostros y actividades que hablan de toda una cultura, de participar en la incomparable fiesta de St. Joan y cómo no, de ir hasta el forum en bicicleta para llegar, o al menos intentar, conocer la ciudad en su totalidad; la conclusión no podría ser más acertada que la mencionada por Beth Galí en su conferencia para el PEI 2012: Barcelona es una ciudad subversiva!
La ciudad debe ser tomada como un ser vivo que habla y comunica, no como una hoja en blanco sobre la que el ser humano puede disponer, hacer y deshacer. Sin duda esa podría ser la explicación de aquella fuerza extraña que hace de Barcelona un destino tan agradable. Pero, ¿qué pasa cuando unos pocos se olvidan de ésto y tratan de imponer sus monstruos de concreto cómo si se tratara de un concurso por la fama? La respuesta desafortunadamente es tangible en lo que se conoce como la plaza de las glorias, una gigantesca rotonda que parece antes que cualquier otra cosa, un terreno baldío y devorado por la maleza, rodeado de grandes cantidades de hormigón sobre el que transitan a gran velocidad los vehículos y personas, porque ¿quién querría permanecer allí donde no hay un solo rastro de sensibilidad? y como si fuera poco, "decorada" con inmensos edificios que luchan por un poco de atención frente a la fuerza que sigue palpitante en la verdadera Barcelona casi imperceptible a lo lejos.
Resulta bastante contradictorio, y en mi opinión triste, que un espacio con tanto potencial como éste pues, si no fuera por la contaminación visual que se percibe a su alrededor, los grandes hitos que representan a Barcelona, sea utilizado como el cementerio de una gran ciudad. Pero, para quienes acostumbrados a estos ambientes típicos de la globalización, no hayan tenido la oportunidad de reparar ante ello, acá les dejo algunas fotos.
La ciudad debe ser tomada como un ser vivo que habla y comunica, no como una hoja en blanco sobre la que el ser humano puede disponer, hacer y deshacer. Sin duda esa podría ser la explicación de aquella fuerza extraña que hace de Barcelona un destino tan agradable. Pero, ¿qué pasa cuando unos pocos se olvidan de ésto y tratan de imponer sus monstruos de concreto cómo si se tratara de un concurso por la fama? La respuesta desafortunadamente es tangible en lo que se conoce como la plaza de las glorias, una gigantesca rotonda que parece antes que cualquier otra cosa, un terreno baldío y devorado por la maleza, rodeado de grandes cantidades de hormigón sobre el que transitan a gran velocidad los vehículos y personas, porque ¿quién querría permanecer allí donde no hay un solo rastro de sensibilidad? y como si fuera poco, "decorada" con inmensos edificios que luchan por un poco de atención frente a la fuerza que sigue palpitante en la verdadera Barcelona casi imperceptible a lo lejos.
Resulta bastante contradictorio, y en mi opinión triste, que un espacio con tanto potencial como éste pues, si no fuera por la contaminación visual que se percibe a su alrededor, los grandes hitos que representan a Barcelona, sea utilizado como el cementerio de una gran ciudad. Pero, para quienes acostumbrados a estos ambientes típicos de la globalización, no hayan tenido la oportunidad de reparar ante ello, acá les dejo algunas fotos.
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