sábado, 30 de junio de 2012

Cuando sea grande, quiero que me paguen por divertirme - Estudio Mariscal

Desde que entré a las instalaciones de Estudio Mariscal, ubicado en un sector de Barcelona que hasta ahora se está desarrollando, sentí como si toda la idea alrededor del diseño que durante estos últimos años he venido formando se viera de repente materializada. 

Situado en lo que para mi sería una finca con cierta estética que le da un toque añejo sin igual, paredes cubiertas de enredaderas, enchapados en madera, vigas, altillos y objetos que hablan de su historia y su transformación hasta lo que hoy se ha convertido en un complejo donde se reúnen algunos de los estudios y talleres dedicados el diseño la arquitectura y las artes más reconocidos en Barcelona y a nivel nacional e internacional, el estudio mariscal es la obra de Javier Mariscal quien, con el único objetivo de lograr recibir una remuneración a cambio de divertirse, llegó a crear un estudio de diseño integral, es decir, con la capacidad de diseñar no solo objetos industriales sino también piezas gráficas, paginas web, arquitectura empresarial, publicidad, e incluso cine, con un sello personal bastante reconocido. 

Esta visita es por mucho, la que más he disfrutado durante todo mi viaje, no solo por mi admiración previa hacia el trabajo de Javier Mariscal, sino porque, además de quedar impresionada con el ambiente de trabajo y la buena energía que se vive en sus oficinas, pude romper una visión negativa que tenía frente a la creación empresarial en el diseño. 

Por mi experiencia y en mayor parte porque parece ser lo usual en Colombia, los diseñadores que deciden crear empresa terminan convirtiéndose más en administradores y son los empleados quienes se encargan de desarrollar ese sello personal que los identifica. Esta era una idea que me sencillamente me aturdía, pues la idea de tener que renunciar a mi carrera que tanto me apasiona para poder crear mi propia empresa me resultaba aterradora, pero tras mi visita a Estudio Mariscal descubrí que no hay ejemplo más claro para derrumbar mi idea que la de éste. 

El sello personal de Estudio Mariscal es tan particular y consistente en todas sus propuestas de diseño que han desarrollado una estética bastante particular, pero esto se debe a que es el mismo Javier Mariscal quien se encarga personalmente de hacer todos y cada uno de los bocetos, sin importar de que proyecto se trate,  a partir de los cuales el resto del equipo va a desarrollar los trabajos. Es esta la razón por la que debo nombrar la visita a estudio mariscal como la mejor experiencia de mi viaje hasta el momento, y la muestra más contundente de que, cuando se tiene una pasión por lo que se hace, solo hay que divertirse a cambio de un sueldo.  




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