Si bien el diseño de vitrinas, a lo que los Españoles denominan escaparates, parece ser una actividad bastante simple, hay detrás del trabajo de Antonio una intención de sensibilizarse con lo que se ve en la ciudad para comprender la comunicación que predomina en el hombre moderno y poder aplicar dicho material al momento de tomar decisiones que cualquiera tomaría como accidentales cuando, al pasar por una vitrina, no puede evitar centrar su atención en ella.
Sin embargo, es la dinámica del arte moderno la única explicación que se podría dar al éxito de una vitrina. Un escaparate se trata de poner activa la imaginación del transeunte quien al momento de pasar frene a ella, se convierte en el espectador de la obra. La obra de arte moderna no se encuentra finalizada, no lo dice todo, se resuelve en la imaginación del espectador, en este caso el transeunte, quien, según los elementos que la vitrina le ofrece, logra agregarle aquello que su imaginación desee y completar lo que de entrada, parece ya estar finalizado.




No hay comentarios:
Publicar un comentario